por Nallely Pérez

 

Si bien desde que Bram Stoker escribió Drácula hace más de un siglo, los promotores de turismo de Transilvania mueven pocos dedos, ¿se podrá decir lo mismo de Comala? ¿Dónde queda ese lugar inmortalizado por Juan Rulfo? ¿Es en Colima? No, eso de que en el pequeño vecino sureño de Jalisco haya un pueblo que se llame igual al sitio donde van en busca de Pedro Páramo es una coincidencia no fortuita que, no obstante, no deja de ser eso: coincidencia. Pero como ya se acerca el cumple número 100 de Juan (para los compas) Rulfo (para los demás), habrá que emprender el rumbo hacia esa tierra aciaga.

Al respecto de los obligados festejos de centenarios introducidos hace poco a la agenda literaria nacional, la Fundación que lleva el nombre del autor de El llano en llamas dejó en claro a las autoridades federales su rechazo a todo acto de pomposidad pasajera en memoria del célebre escritor, al declarar “solicitamos, muy atentamente, que se abstengan de gastar cualquier suma por pequeña que sea, en otro tipo de actividades generalmente de naturaleza efímera y (…) de evidente sesgo político a favor no siempre del homenajeado sino de quienes se acercan a su nombre en estas circunstancias”.[1]

Pero como en octubre de 2016, fecha en la que se escribió dicha misiva, el presidente de la República y el otrora secretario de Cultura, a quienes iba dirigida, se hallaban uno muy preocupado porque su gallo de oro se impusiera allá arriba en el norte y otro bastante ocupado en retrasar su ineludible muerte, la carta (que fuera filtrada por la Agencia Reforma) fue ignorada como esos globos que en Día de Reyes se quedan atorados en la ramería de una jacaranda seca.

¿En qué erró Víctor Jiménez, director de la Fundación Juan Rulfo, que su decreto fue desoído? Los indicios señalan que al representante legal de los herederos de Rulfo le faltó ampliar sus parámetros de restricción, porque nada especificó sobre lo que generalmente no es efímero. De lo cimentado en concreto no dijo pío, así que actualmente está en marcha la construcción de una ruta cultural que sí, será el homenaje oficial con el que los ayuntamientos que se disputan ser la cuna de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno festejen el primer siglo de su hijo pródigo.

El pasado siete de diciembre, a escasos cinco meses de la fecha de dicho centenario, se dio a conocer que en breve todo aquel interesado podrá ir a recorrer los sitios que inspiraran la obra rulfiana, gracias a la denominada “Ruta Cultural el Realismo Mágico de Juan”. Con ello se dio marcha no sólo a la primera ruta literaria del país, sino también a la primera de esta naturaleza en Hispanoamérica, algo que ni Alejo Carpentier en el prólogo al Reino de este mundo (1949) al acuñar el concepto “real maravilloso” hubiese podido imaginar legaría la literatura al turismo.

El recorrido tendrá una longitud de 67 kilómetros y abarcará Sayula, San Gabriel y Tuxcacuesco, municipios jaliscienses en que Rulfo ubica (o algo así) algunas de sus narraciones. Con una inversión inicial de más de 12 millones de pesos, esta empresa auspiciada en gran parte por el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados y Municipios (PAICE) de la Secretaría de Cultura no contradice las declaraciones hechas por Marina Ñúñez, encargada de la Dirección General de Publicaciones (también de dicha secretaria), quien garantizó a la Fundación Rulfo “no se violentarán los derechos patrimoniales de los herederos del célebre escritor”.[2] Copyrights en orden, la ruta no se llamará Juan Rulfo como se tenía planeado.

No se trata de un muro ininterrumpido, sobre el que los viajantes irán en fila india fotografíe y fotografíe para uno y otro lado. Tendrá tres puntos de encuentro, lo demás carretera, terracería. Comenzará en Sayula y continuará en San Gabriel y Tuxcacuesco. Habrá un museo subterráneo, un mirador y una casa de la cultura remodelada. Ello con el afán de activar la economía de la zona a través del turismo cultural, así como de incrementar la venta de tequila porque también hay una velada inversión por parte de los empresarios de dicha industria. Guadalajara —la nueva marca registrada, donde las alcantarillas fungen como placas publicitarias— será el punto de referencia de los visitantes locales, nacionales y extranjeros, se prevé.

El conjunto arquitectónico, ideado por Francisco Orozco, albergará en el corazón de Sayula a “El Páramo”, centro cultural enclavado a 2.7 metros de profundidad, el cual contará con tres secciones: una dedicada a la obra literaria y otra a la fotográfica de Rulfo, así como una sala introspectiva. La primera piedra de este edificio, que emulará ser una pieza escultórica que emerge del Mictlán, está en espera, debido a que se requiere demoler un jardín de niños inoperante ubicado entre el palacio municipal y el antiguo templo de San Roque. Aunque se buscaba la licitación fuera aprobada lo antes posible para que en mayo estuviese concluida la fase inicial del proyecto (que por el momento sólo cuenta con 4.6 de los 8 millones de pesos que requiere su edificación total), todo parece indicar que ello no será posible y que “El Páramo” tardará en abrir sus puertas a los viajeros.

Por su parte, San Gabriel, ese que “En la madrugada” sale de la niebla húmedo de rocío, proporcionará al turista un cambio total de perspectiva, debido a que en la localidad de La Sauceda, a 1.3 kilómetros de altura, está en obra el “Mirador Vine a Comala”, desde donde se podrán observar las panorámicas que el también autor de El Gallo de Oro plasmó en su escueta pero avasalladora narrativa. Mientras tanto, en Tuxcacuesco, lugar en el que Rulfo fue dado a luz en el pueblo de Apulco y donde al no haber ni restaurantes y hoteles se conserva una bella habla rústica, se afina la remodelación de los portales y de la casa de cultura que —así les pese a Víctor Jiménez y sus representados— será rebautizada como “Complejo Cultural Juan Rulfo”.

El recorrido, que tendrá una duración aproximada de ocho horas, ofrece la posibilidad de ver, además de un llano estéril y sin mariposas amarillas, los campanarios que por tres días repicaron tras la muerte de Susana San Juan. Experiencia ficccionalizada en tiempo real, ida a Comala. Zapotlán, Jiquilpan, Talpa, El Limón y la blanca colimense están fuera pero Tonaya se une a los festejos con el “Andador los pasos de Rulfo”. Realismo mágico vial, los señalamientos que dictan Jalisco es México pronto dirán que Juan Rulfo es Comala… Tuxcacuesco lo es, el asunto comenzaba con “un fui a Tuxcacuesco”; San Gabriel lo dice, ahí estará “Vine a Comala” y Sayula lo tiene por escrito asentado en un registro y en la entrada del 124-A de la avenida Manuel Ávila Camacho, porque por algo fue el epicentro de la provincia de Ávalos, fundada en 1521 por un primo de Hernán Cortes, lugar en el cual en las fiestas patronales las fuentes públicas eran llenadas de ponche de granada y en cuyas calles actualmente uno no ve pasar a Miguel Páramo pero sí a una Rulfo, la sobrina del internacionalmente reconocido literato.

Ahí, en la zona donde Rulfo trazó la topografía de su poética, la “Ruta Cultural el Realismo Mágico de Juan” se sumará a las actividades que desde tiempo atrás se realizan en torno al escritor; manos a la obra para elevar la cantidad de visitantes-consumidores. Del aumento de lectores de la prosa del escritor se encargará la Fundación Juan Rulfo, que afina con el sello español RM una lujosa edición conmemorativa de la obra completa del jalisciense y con la UNAM una versión náhuatl-español de Pedro Páramo, al mismo tiempo que detecta traducciones no autorizadas de El llano en llamas en Indonesia y cobra regalías. En efecto, las editoriales del orbe agradecen en secreto que Balzac no haya tenido más familia que una cafetera y un florero. Como sea, vendrán para Juan Rulfo más centenarios, éste sólo es el primero; en 2086 vendrá otro, el definitivo, el luctuoso que lo hará dominio público.

 

Hemerografía:

Gamez Gil, “Rulfo sin Rulfo” [Columna: Uno hasta el fondo], en Milenio (16 de enero de 2017), disponible en: http://www.milenio.com/firmas/gil_games/fundacion_rulfo-albert_camus llano_en_llamas_18_885691446.html

“La Arquitectura de Juan Rulfo y Pedro Páramo”, en arq.com.mx (9 de diciembre de 2016), disponible en http://noticias.arq.com.mx/Detalles/22041.html#.WLFuBm81_IU

Morales V. Francisco [Agencia Reforma], “El año de Rulfo”, reproducido en El Sur: Periódico de Guerrero (2 de enero de 2017), disponible en: http://suracapulco.mx/cultura/pide-la-fundacion-juan-rulfo-al-gobierno-que-se-abstenga-de-hacer-homenajes-al-escritor/

Pérez Nallely, “En breve Ruta Cultural el realismo Mágico de Juan Recorrerá los parajes descritos por Rulfo”, en El Faro Cultural (8 de diciembre de 2016), disponible en: http://elfarocultural.com/2016/12/en-breve-ruta-cultural-el-realismo-magico-de-juan-recorrera-los-parajes-descritos-por-rulfo

Vázquez Enrique, “Tonaya se integra a la Ruta El Realismo Mágico de Juan”, en Milenio (12 de febrero de 2017), disponible en: http://www.milenio.com/cultura/tonaya-ruta-realismo-magico-juan_rulfo-cultura-centenario-escritor-milenio-noticias_0_901709888.html

 

Notas:

[1] Apud, Francisco Morales V, “El año de Rulfo”.

[2] Idem.

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